Cada proyecto tiene su propio ritmo, y no siempre estamos disponibles para responder al momento. Estos son los canales que usamos habitualmente y el tiempo de respuesta que intentamos mantener en cada uno.
Es el canal principal para propuestas, guiones y documentación de localizaciones. Adjunta enlaces a material en bruto en lugar de archivos pesados.
Respuesta habitual: 1 día laborable.
Para temas de rodaje en curso, permisos de última hora o coordinación con equipos en calle. Si no contestamos, estamos grabando.
Llamada devuelta el mismo día si es urgente.
Visitas con cita previa para revisar montajes o hablar de un documental en persona. Preferimos mañanas de martes a jueves.
Plaza Aitana, 1, 44º D, 04677, La Collazo
Confirmamos la cita en 24-48 horas.
Cada proyecto de Alinear Films pasa por las mismas cinco fases. No son un trámite: son la manera de que el rodaje no se descontrole cuando aparecen imprevistos en obra, cambios de agenda vecinal o permisos que llegan tarde.
Una conversación de una hora para entender qué espacio quieres contar y por qué ahora. Preguntamos por el barrio, los protagonistas posibles y si hay archivo previo. De aquí sale un resumen escrito de dos páginas.
Visitamos el lugar al menos dos veces antes de rodar. Hablamos con vecinos, técnicos y comercios. Definimos qué se puede grabar y qué no, y qué permisos municipales hacen falta para azoteas, patios o vía pública.
Cerramos estructura narrativa, voces que aparecen y duración objetivo. El plan de rodaje reparte jornadas por bloques de luz y por disponibilidad real de los entrevistados, no al revés.
Grabamos en tandas cortas para no cansar a quien nos abre su casa. Equipo reducido, sonido directo y luz natural siempre que se pueda. Cada bloque se revisa antes de pasar al siguiente.
Dos cortes de visionado antes del máster. Entregamos versión larga, versión para festivales y clips cortos para redes. El archivo bruto queda guardado y disponible si más adelante quieres ampliar el material.
Un documental de barrio necesita tiempo de acceso. Si el tema toca una obra en curso o una junta vecinal en conflicto, conviene arrancar la investigación con meses de margen. Lo hablamos claro en la primera reunión.
Si quieres ver cómo se aplica este proceso en un caso real, revisa los casos de uso del estudio.